Un largo viaje

63 días. 12,000 kilómetros. 20 regiones italianas y 110 provincias del país. Hubo paradas en más de 300 municipios y celebraciones importantes en 60 ciudades.

Este viaje está por terminar. La llama Olímpica ya está en Italia y en un gran evento inaugurará los juegos en Milán; el 6 de febrero del 2026.

Su recorrido inició 26 de noviembre de 2025 en Olympia, Grecia, lugar tradicional del encendido de la llama olímpica.  

En esta ocasión debido al mal clima, la ceremonia tuvo lugar en el museo arqueológico, pero usaron una llama previamente encendida con los rayos del sol en un ensayo.

El primer tramo de la llama fue hacia Atenas, donde se hizo una ceremonia el 4 de diciembre de entrega de la antorcha al comité organizador italiano.

De Atenas, la antorcha fue transportada a Italia. El relevo nacional en Italia dio inicio oficialmente el 6 de diciembre.

El relevo recorrió ciudades grandes, lugares históricos, pueblos, zonas costeras y zonas menos habituales, en un esfuerzo por llevar el espíritu olímpico a todo el país. Involucrar a toda Italia no solo a las ciudades sede fue con la idea de fusionar historia, cultura, patrimonio y deporte.

 

Un poco de historia…

Durante los antiguos Juegos Olímpicos, en Olimpia se mantenía un fuego sagrado encendido de forma permanente; este fuego representaba pureza, conocimiento, vida, conexión con los dioses.

Cuando en 1896, Pierre de Coubertin impulsó el reinicio de los Juegos Olímpicos no se incluyó una llama ceremonial oficialmente; esto vino después.

En Amsterdam 1928, se enciende un pebetero durante los juegos (sin relevo). Fue una llama simbólica que permaneció encendida durante toda la competencia.

 

Nace el relevo de la antorcha…

En Berlín para los juegos olímpicos de verano en 1936, nació el concepto del viaje de la llama. El régimen nazi utilizó el relevo como herramienta de propaganda, organizando una ruta desde Olimpia hasta Berlín, un recorrido de aproximadamente 3,000 kilómetros.

En esa ocasión, más de 3,000 corredores llevaron la antorcha a través de varios países. Y es aquí donde nació la tradición oficial del viaje de la llama olímpica para los juegos olímpicos de verano. Para los de invierno comenzó para la justa que se llevó a cabo en 1964 en Innsbruck, Austria.

 

¿Cómo se enciende la llama?

Es una ceremonia muy simbólica y de mucha tradición del protocolo olímpico. Siempre es en Olimpia, frente a las ruinas del Templo de Hera. Se recrea un antiguo ritual y se utiliza un espejo parabólico que concentra la luz del sol para encender una antorcha; y esa llama es considerada pura o auténtica.

Si el clima no permite el encendido solar, se usa una llama de reserva previamente encendida de la misma manera. Se le entrega la antorcha al primer relevista, comúnmente una atleta griego y aquí oficialmente inicia el viaje.

¿Sabías que en esta ocasión, el afortunado fue Petros Gkaidatzis, medallista de bronce griego, en remo en París 2024?

 

El “handover” (entrega de la llama al país anfitrión)

En Atenas, generalmente en el estadio Panathiniako, se hace esta ceremonia. Grecia entrega la llama al país anfitrión. Participan representantes del Comité Olímpico Internacional, el comité organizador de los juegos, autoridades del país anfitrión y del país sede y en ocasiones atletas históricos.

Es un acto diplomático y simbólico que significa que Grecia cede el fuego olímpico para que ilumine los próximos juegos en la nueva sede.

Desde este momento, el país anfitrión se hace responsable de la seguridad de la llama, del diseño del recorrido, la logística, los relevistas y las ceremonias en su territorio.

Durante el recorrido, muchos de los tramos se hacen corriendo, pero otros tramos son en barco, avión, bicicleta, esquí, camellos, caballos, kayak, etc; esta diversidad hace que cada relevo sea único y culturalmente representativo, ya que el país sede es quien se encarga de diseñar todo este viaje.

 

Último tramo, encendido del pebetero

El último relevista, normalmente una figura (deportista, joven promesa, leyenda nacional) es quien entra al estadio en la ceremonia de inauguración y enciende el gran pebetero marcando así el inicio de los juegos olímpicos. Este personaje aun no ha sido revelado.

Dos días, solo dos días y sabremos quién es. Y no sólo eso, iniciarán los Juegos Olímpicos de Invierno. Que reine el espíritu deportivo, la sana competitividad; que caigan los récords, que se ausenten las lesiones, que aparezcan las genialidades, que se escriba la historia…

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